Un blog para dar una voz al Papa
Sacerdotes en Red para servir de altavoz al Papa
Son muchas las noticias sobre el Papa: pretendemos traer la voz del Papa limpia y pura

miércoles, 26 de mayo de 2010

Una capilla en el lugar más alto



Como sabéis, en la Torre Espacio de Madrid (perteneciente al Grupo Villar Mir) se ha instalado el oratorio más alto de España (¿y del mundo?) sobre el nivel del suelo (que no del mar).

Tiene una página web que os invitamos a ver aquí.

martes, 18 de mayo de 2010

Un gran apoyo al Papa



El domingo pasado, más de 200.000 personas se reunieron en la Plaza de San Pedro para hacer sentir a Benedicto XVI su cercanía.

El Papa agradeció emocionado el gesto.
"Os doy las gracias de corazón, queridos hermanos y hermanas, por vuestra cálida y numerosa presencia!”.

“Queridos amigos
–continuó-, hoy demostráis el gran afecto y la profunda cercanía de la Iglesia y del pueblo italiano al Papa y a vuestros sacerdotes, que diariamente os atienden, para que en el compromiso de renovación espiritual y moral podamos servir cada vez mejor a la Iglesia, el Pueblo de Dios, y a cuantos se dirigen a nosotros con confianza”.

El Santo Padre afirmó que “el verdadero enemigo que hay que temer y combatir es el pecado, el mal espiritual, que a veces, por desgracia, también contagia a los miembros de la Iglesia. Vivimos en el mundo, dice el Señor, pero no somos del mundo, aunque tenemos que estar precavidos ante sus seducciones. Por el contrario, debemos tener miedo del pecado y por este motivo estar profundamente arraigados en Dios, siendo solidarios en el bien, en el amor, en el servicio. Es lo que la Iglesia, sus ministros, unidos a sus fieles, han hecho y siguen haciendo con ferviente compromiso por el bien espiritual y material de las personas en todas las partes del mundo. Es lo que especialmente vosotros tratáis de hacer habitualmente en la parroquias, en las asociaciones y en los movimientos: servir a Dios y al hombre en el nombre de Cristo”.

El Papa concluyó animando a “seguir juntos con confianza en este camino, y que las pruebas, que el Señor permite nos lleven a una mayor radicalidad y coherencia. Es hermoso ver hoy esta multitud en la Plaza de San Pedro, así como ha sido emocionante para mí ver en Fátima la inmensa multitud que, escuchando a María, ha rezado por la conversión de los corazones. Renuevo hoy este llamamiento, alentado por vuestra presencia tan numerosa. ¡Gracias!”.

Dentro de unos meses y de un año nos tocará a España recibir al Papa y mostrarle nuestro apoyo. Que sepamos estar a la altura.

jueves, 13 de mayo de 2010

Del Papa en Lisboa



Tras poner de relieve que “Cristo no se halla a dos mil años de distancia, sino que está realmente presente entre nosotros y nos da la verdad, nos da la luz que nos hace vivir y encontrar el camino hacia el futuro”, Benedicto XVI subrayó que está “presente en su palabra, en la asamblea del Pueblo de Dios con sus pastores, y de modo eminente, en el sacramento de su Cuerpo y de su Sangre, y está aquí con nosotros”.

El Santo Padre señaló que si bien en la Iglesia “hay hijos reacios e incluso rebeldes, en los santos reconoce sus rasgos característicos y precisamente en ellos, saborea su alegría más profunda"

“Es necesario volver a anunciar con vigor y alegría el acontecimiento de la muerte y resurrección de Cristo, corazón del cristianismo, núcleo y fundamento de nuestra fe, palanca poderosa de nuestras certezas, viento impetuoso que barre todo miedo e indecisión, duda y cálculo humanos. La resurrección de Cristo nos asegura que ninguna fuerza contraria podrá jamás destruir la Iglesia”.

“Por tanto –añadió-, nuestra fe tiene un fundamento, pero es necesario que se haga vida en cada uno de nosotros. (...) Solo Cristo puede satisfacer plenamente las aspiraciones más profundas de todo corazón humano y responder a sus cuestiones más inquietantes sobre el sufrimiento, la injusticia y el mal, la muerte y la vida en el más allá”.

Benedicto XVI alentó a los fieles a “no dudar nunca de la presencia de Cristo. Buscad siempre al Señor Jesús, creced en la amistad con Él, recibidlo en la comunión. Aprended a escuchar su palabra y a reconocerlo en los pobres. Vivid vuestra existencia con alegría y entusiasmo, seguros de su presencia y de su amistad gratuita, generosa, fiel hasta la muerte de cruz”.

“Testimoniad a todos -concluyó- la alegría de su presencia fuerte y suave, empezando por vuestros coetáneos. Decidles que es hermoso ser amigo de Jesús y que vale la pena seguirlo. Mostrad con vuestro entusiasmo que, entre tantas formas de vivir que el mundo parece ofrecernos hoy -todas aparentemente del mismo nivel- la única en la que se halla el verdadero sentido de la vida y por tanto, la alegría verdadera y duradera, es siguiendo a Jesús”.

miércoles, 12 de mayo de 2010

El Papa en Fátima

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El viaje del Papa a Fátima no es un viaje más. Quizá sea el VIAJE de Benedicto XVI. Y eso que ha hecho viajes muy claves: Israel, Auschwitz, USA, África, España, Alemania, Australia...

En éste, va a la tierra de María. Va en un momento delicado para la vida de la Iglesia (y del mundo, no lo olvidemos). Va en un año sacerdotal, cuando el sacerdocio se está purificando...

El Papa ha dicho en el encuentro con los periodistas que volaban con él a Portugal que se sigue cumpliendo parte del tercer secreto de Fátima: ese personaje de blanco que sufre es hoy Benedicto XVI que sufre en un silencio atronador por los pecados de los hombres de Iglesia, que sufre por el ataque a la Iglesia y a Dios (no podemos dejar de pensar que es un ataque en toda regla: la pederastia les da igual...). Y señala que serán todos los Papas hasta el fin del mundo. La tercera respuesta es impresionante. Está en italiano, pero se comprende bien:
"la gran persecución que sufre la Iglesia no viene de fuera sino que nace del pecado en la Iglesia y la Iglesia por tanto tiene una necesidad profunda de volver a aprender la penitencia, de aceptar la purificación, de aprender por una parte el perdón, pero también de otra, la necesidad de la justicia. El perdón no sustituye la justicia. En un palabra, debemos volver a aprender algo esencial: la conversión, la oración, la penitencia y las virtudes teologales"

Hay que rezar para no dejar solo al Papa. Os animamos a seguir el viaje del Papa: se puede seguir aquí, casi al día a día.

martes, 20 de abril de 2010

Carta del Arzobispo de Tánger

La idea de fondo es magistral, y el ataque a quienes hay que atacar también.
Juzgadlo por vosotros mismos:

“En medio” colocaron a la adúltera sus acusadores. “En medio” se quedó la mujer cuando los acusadores, uno a uno, se escabulleron, dejándola sola con Jesús. “En medio” pusieron a la mujer, pero a quien pretendían comprometer y acusar, a quien de verdad querían poner en medio, era a Jesús (Cfr. Jn 8,1-11).

Hoy, letrados y fariseos han colocado “en medio” al monstruo, al clérigo sorprendido en flagrante delito de pederastia, y no lo han llevado al tribunal competente para juzgarlo conforme a justicia, sino que se lo han llevado a su madre, a la Iglesia, lo han tirado como basura a sus pies, para ponerla “en medio” a ella, para avergonzarla a ella, para comprometerla y condenarla a ella.

Letrados y fariseos, gente estéril, senos que nunca han conocido la vida ni la ternura, pretenden que una madre condene a su hijo: si no lo condena, no es justa; si lo condena, no es madre.

Letrados y fariseos, arrogantes, soberbios e hipócritas, insisten en preguntar a la madre: “Tú, ¿qué dices?” Preguntan como si ellos fuesen inocentes del crimen que fingen perseguir. Y se lo pregunta a ella, a la Iglesia que, como supo y como pudo, ha intentado siempre educar en el amor y en la virtud a sus hijos. Se lo preguntan a la madre los mismos que han destruido a su hijo: los profetas de la revolución sexual, los que instigan a los niños a masturbarse, los mercaderes de pornografía, los expertos del turismo sexual, los que consideran la prostitución un trabajo y la castidad una aberración.

Hoy la Iglesia, como ayer Jesús, encara a los acusadores con la realidad de sus propias vidas: “El que esté sin pecado, que le tire la primera piedra”.

Hoy como ayer, la Iglesia como Jesús, habrá de inclinarse para cargar con el peso de sus hijos, con la culpa de sus hijos, con la muerte de sus hijos. Cuando se incorpore, allí, “en medio”, estarán solos ella y sus hijos, con un dolor sin palabras y un amor sin medida.

+ Fr. Santiago Agrelo
Arzobispo de Tánger

lunes, 19 de abril de 2010

La elección del Papa



Palabras interesantísimas que pronunció el Papa, pocos días después de ser elegido ante un grupo reducido de peregrinos alemanes:

"Quiero deciros algo del cónclave, sin violar el secreto. Nunca pensé en ser elegido Papa, ni hice nada para que así fuese. Cuando, lentamente, el desarrollo de las votaciones me permitió comprender que, por decirlo así, la 'guillotina' caería sobre mí, me quedé desconcertado. Creía que había realizado ya la obra de toda una vida y que podía esperar terminar tranquilamente mis días. Con profunda convicción dije al Señor: ¡no me hagas esto! Tienes personas más jóvenes y mejores, que pueden afrontar esta gran tarea con un entusiasmo y una fuerza totalmente diferentes. Pero me impactó mucho una breve nota que me escribió un hermano del Colegio Cardenalicio. Me recordaba que durante la Misa por Juan Pablo II yo había centrado la homilía en la palabra del Evangelio que el Señor dirigió a Pedro a orillas del lago de Genesaret: ¡Sígueme! Yo había explicado cómo Karol Wojtyla había recibido siempre de nuevo esta llamada del Señor y continuamente había debido renunciar a muchas cosas, limitándose a decir: Sí, te sigo, aunque me lleves a donde no quisiera. Ese hermano cardenal me escribía en su nota: "Si el Señor te dijera ahora 'sígueme', acuérdate de lo que predicaste. No lo rechaces. Sé obediente, como describiste al gran Papa, que ha vuelto a la casa del Padre". Esto me llegó al corazón. Los caminos del Señor no son cómodos, pero tampoco hemos sido creados para la comodidad, sino para cosas grandes, para el bien. Así, al final, no me quedó otra opción que decir que sí. Confío en el Señor, y confío en vosotros, queridos amigos. Como os dije ayer, un cristiano jamás está solo."